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martes, 13 de marzo de 2012

tu boca no hizo más que atarme las manos al cielo



Se cansó igual que un corazón ególatra sin esclavo, igual que un parque se cansa de los niños y que un niño se cansa de la lluvia. Se cansó de los charcos secos y de los saltos al vacío. De las canciones que no dejaban de repetirse y de los apuntes que no decían nada más que trágame. Se cansó y decidió gritarlo. Decidió explotar y fue entonces cuando, entre las horas de sus gritos y los segundos de sus llantos, quiso entender. Quiso saber el "por qué", y es que nunca le gustaron los porques, pero los necesitaba, los necesitaba tanto como necesito un helado frente al mar. Y con tantos "porqués" entre las manos consiguió taladrarle y taladrarse y no hizo nada más que llenarse de huecos sin respuestas. No estaba perdidad, no estaba vacía...o quizás sí.
Se cansó de las tardes rojas, de los lunes al sol, de la ropa tendida en invierno. Se cansó de oír a su gente, y sólo necesitaba oír palabras de bocas anónimas, de extraños que no necesitasen juzgar. Necesitaba contarlo, decirlo, recitarlo, soltarlo y sobretodo necesitaba escribirlo. Y así lo hizo. No se sentía mejor por ello, está claro; pero tampoco se sentía peor y por lo menos notaba que su hombro izquierdo ya pesaba menos. Me habló de la vida, de lo cansada que estaba de oír siempre lo mismo, me habló del trabajo, de los optimistas y de las utopías. Y siguió sin entender nada y sus preguntas siguieron amontonándose entre los comentarios burlones de los soñadores. Su boca no pedía ayuda pero su corazón necesitaba una bocanada de oxígeno, una buena dosis de aire puro y un buen tango en un escenario. No soy quien para acudir en tu ayuda, y mucho menos quien te rescate de las garras del no entendimiento, porque la verdad creo que todos caímos en sus garras hace tiempo. Nadie entiende nada o nadie quiere entenderlo. Los ojos curiosos siguen pasando las hojas de los miles de apuntes que tomamos por la carretera creyendo que encontrarán alguna respuesta racional, los cuerpos siguen moviéndose al ritmo de los pasos del tiempo, los dictadores siguen cayendo y el mundo sigue girando sin que nos demos cuenta. Y así seguimos todos. Y no soy quien venga a ayudarte ni quien le de una respuesta a tus miles de preguntas. Yo decidí saltarme las preguntas y vivir con la invención de sus respuestas. Decidí que a veces le damos demasiado trabajo a la cabeza y que era hora de ir escribiendo un guión sin tecla para borrar.
Así empieza el mío.

mis oídos oyen promesas,
mi mente es poder
mis ojos ven sueños
mis pensamientos son altos, mi cuerpo es fuerte
soy joven
Howard Rainer

domingo, 11 de marzo de 2012

si cierran la mirilla rompo la ventana. LONDON 2012 pgs

había olvidado que las venas son capaces de latir al ritmo de una canción. había olvidado eso y mil sensaciones más. olvidé lo divertido que era salir en busca de una aventura, y lo catastrófico que podía llegar a ser apostar por un lugar que no conoces de nada. olvidé lo molesto que era compartir habitación con ocho personas, con gente que ronca y que huele a humano en potencia. olvidé que los ataques de risa a altas horas de la madruga se multiplican por mil vatios por segundo. la satisfacción que produce llegar a un sitio sólo con la ayuda de un mapa. el sabor del chocolate caliente cuando se tienen las manos frías. el calor que dan los gorros de lana y más si tienen forma de oso. olvidé que los autobuses en londres te hacen volar por la ciudad e imaginar a los humanos como pequeñas hormiguitas [que aplastar]. olvidé aquel sabor que está en el aire de las ciudades sin dueño. aquello que llaman descubrir o conquistar...


y fue un miércoles a las tres de la mañana cuando lo recordé. fue allí, en londres, cuando me di cuenta de que las luces cambian en cada ciudad, de que los decorados están fijos y no existen cambios. y recordé todos los paseos por ciudades sin nombre, todas las calles que he recorrido sin rumbo. recordé, recordé y me perdí recordando. y sentí. sentí una curiosidad loca.
redescubriemos londres con un macuto en la espalda y una cámara en la mano. se nos hincharon los ojos de tanto absorber. repetimos rutas sin darnos cuenta. nos perdimos. nos encontramos. buscamos miradas radioactivas tras las mirillas de las puertas, pero sólo encontramos corazones estresados que movían sus cuerpos a una velocidad vertiginosa. y nos dio miedo ver como todo iba tan rápido y decidimos dar vueltas como norias, sin fin. y grabamos y reímos y sobretodo corrimos. corrimos mucho de un sitio a otro y por testigo tenemos a las agujas del reloj que no dejaban de gritarnos sin decir nada.
y fue el sábado por la noche cuando más recordé, cuando más sentí. había olvidado lo preciosas que son las luces de los conciertos y lo preciosos que son los conciertos en sí. había olvidado el sabor de un bocata en la cola de un concierto, la sensación misma de espera de un concierto. al bailar recordé todo, las luces se fueron colando por mis retinas y mi cuerpo se movía solo, abducido por unas letras perfectas. fueron sólo tres días, pero fueron tres días en los que adoptamos a nuestra manera una ciudad, en los que los pancakes se convirtieron en nuestros fieles amigos, y el chocolate caliente en el mejor. fueron cuatro noche en las que nos creimos fuertes, grandes, nos creímos tan gigantes que pensamos que nadie nos destruiría en la tierra, al menos en ese momento. conocimos a muchos músicos de la calle, bailamos con ellos y compartimos el frío. nos dimos calor e intercambiamos sonrisas. grabamos aviones despegar y saltamos encima de maletas para poder despegar nosotras mismas. hablamos inglés. (mucho mucho mucho) run away run away. descubrimos candem. nos adentramos en ese nuevo planeta y salimos con los ojos más grandes todavía.
y de tanto absorber, de tanto andar, de tanto correr y de tanto bailar... estamos que nos caemos. pero volveremos a explotar, volveremos a conquistar ciudades, a alquilar verdades, a chutarnos a historias, volveremos a fumarnos los días con estas mismas ganas, a comernos el mundo de un mordisco, a sentirnos gigantes en la tierra. 



miércoles, 29 de febrero de 2012

le gusta burlarse de si mismo.

"levantándose y vagando por América, ... holgazaneando y haciendo autostop en todas partes... personas de una especial espiritualidad". así los describe jack kerouac. y de la mano de allen ginsberg y de burroughs me recorreré el mundo en moto. 

 everything is going to the beat...to the beat...to the beat...It's the beat generation!