
nacimos de un mismo impacto.
fuimos construidas con el mismo cartón, contaminadas por el mismo humo, infectadas de unas ideas fijas.
aprendimos del mismo maestro.
mamamos los mismos fragmentos.
escupimos párrafos sin dueño y con tempo.
fuimos destinadas al mismo fracaso, aquel que no consigue saciar lo que piden dos ojos hambrientos
y tras tanto absorber y aprender
tú de mí, yo de ti
morimos de un mismo impacto.
1 comentario:
juraría que te había comentado aquí.
En fin, sea como sea, muy bueno
Publicar un comentario