sábado, 19 de mayo de 2012

¿Qué te parece? ¿Cuántas personas ahí abajo crees que piensan en una revolución?

Es tarde y no consigo dormir.
Doy vueltas en la cama y ella las da en mí. Y en uno de los giros me quedo quieta. Inspiro. Más fuerte aún. Todavía un poco más. Y al fin consigo retener el olor durante unos segundos. Lo analizo, lo clasifico y lo estudio con delicadeza. No sé porque lo hago incluso antes de dar el giro supe que era tuyo.  Es el tuyo, sí. Se ha debido colar (como mi sonrisa fugaz) porque aquellas sábanas hace tiempo que las borré de recuerdos. Expiro.
Es más tarde aún, no consigo dormir y ni siquiera quiero dar vueltas por miedo de encontrarme con tu olor. Inmóvil mirando a las estrellas del techo brillar, no quiero más.
Siguen pasando los minutos pero para mí ni los segundos son segundos ni los minutos son minutos. Cuando es de noche el tiempo es vacío, eterno y oscuro. Y entonces pienso, porque yo a esas horas siempre pienso. Pienso en ti, y el "tú" del más allá, en mí, en ayer y mañana. Y convierto mis sueños en futuros inciertos, y mis recuerdos en pequeños escritos en el viento.
Aparecen dos cuerpos en un río. El sol da fuerte y el agua está muy tranquila. Ellos juegan, nunca antes habían jugado juntos. Se observan, se acarician, se salpican. Se acercan y se alejan por respeto. Se miran, se miran mucho. Y ríen juntos.
De repente la imagen cambia, y da un salto en el tiempo.
Aparecen dos cuerpos tumbados en la arena. El mar suena de fondo. Los cangrejos corren y ellos no se mueven. Se miran. Y se besan.
La imagen cambia de nuevo, rápido. Me corta de aquel recuerdo y me lleva a otro más reciente.
Aparecen dos cuerpos en una cama. No se miran. Los dos miran a una pantalla. Tumbados en menos de dos metros de ancho, no se tocan; pero ríen. Se dan la mano, y casi se puede ver como saltan chispas. Sus corazones se encojen. Sus corazones recuerdan, recuerdan dos cuerpos en un río, dos cuerpos tumbados en la arena. Sus corazones se miran y ven dos cuerpos en una cama. Se besan.
Es tarde y al fin consigo dormir y sonrío porque sé que tuve el infinito en mis manos y me entristezco porque sé que no lo supe controlar.
Respiro...
nos hemos pisoteado y ahora sólo tenemos que aprender a andar
juntos

1 comentario:

clara dijo...

Im back,
have to say your thoughts sounded seriously blue
a ver si hablamos baby :)