No consiste en buscar orden donde no lo hay. Está claro que hay personas que nacieron para vivir del teatro. Está claro que el arte dramático es algo que se lleva en las venas. El talento, se nace con ello. Adentrarse en agujero vacío fue mi culpa. Y caí en ese pozo sin fondo que llaman mentiras, en ese mundo del teatro al que jamás había pertenecido. Caí como una mosca en una tela de araña. Y la caída fue tan bonita que me importaba muy poco el golpe final, porque mientras caía el paisaje era espectacular. Las noches eran mágicas y la música se me pegaba a los talones gritando que no dejase de caer, que no dejase de perderme en esos ojos que acabaron apestando a mentiras. Ojos oscuros que saben callar, que disimulan sentimientos al contrario que los míos, verdes…maldito verde que te delata sin cesar. Desorden alimenticio. Acordes por el suelo. Caras que se recuperan. Vacío. Ilusión. Barcelona. Volverás a estas tierras agrietadas, eso es lo que más quiero, eso es lo único que espero. Recuerdo noches que viví e imagino todas aquellas que me perdí. Dos cuerpos que se entienden, que responden y que saben que a veces las palabras sobran. Sentir que cada parte de tu cuerpo responde a un acorde, que cada sentido se enciende y arde en llamas demostrándote que el amor existe aunque todavía no creas mucho en el. Demostrándote que todas las partes de tu cuerpo sienten, tienen vida, se sincronizan y son capaces de hacerte ver las estrellas.
1 comentario:
a ver, como van a matar los rifles palabras? nah, estas definitivamene a otro nivel
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