Propósito nº1: empezar a hacer listas y CUMPLIRLAS.
Propósito nº2: dejar el café.
No suelo hacer balances de año nuevo, pero creo que es hora de reflexionar después de tanto tiempo. Creo que el 2015 merece que haga un poco de introspección, por ser un año de cambios, de suerte, de pérdidas (que no siempre son malas) y de horizontes nuevos. Ha sido un año relámpago. Y, desde luego, un buen relámpago.
Quizás no haya pasado tanto tiempo, pero ha pasado tan rápido. Han sido tantas las cosas vividas, los proyectos nuevos que han sido un éxito, los viajes locos, las decisiones, las caras nuevas... Y he absorbido tanto de tantos sitios tan diferentes, tan dispares los unos de los otros, y de todas las situaciones posibles, que sería capaz de decirte exactamente qué pedacito de mi cuerpo pertenece a quién. Y te podría decir que ese lunar no es más que una mancha de chocolate que se quedó pegada de tanto tragar y que me recuerda todos los días que hay cosas, que por muy malas que sean, te hacen feliz y lo que te hace feliz siempre merece la pena.
Este 2015 me ha traído amor, confianza, amor propio, valor y alegría. Me ha enseñado a mirar hacia arriba y a buscar el horizonte de las cosas como algo no finito, porque eso es lo que es. Ante todo el 2015 ha sido un año real, más real que los anteriores; sobre todo porque yo soy más real, para empezar.
Pese a que muchos piensen que volver a las paredes que te vieron nacer es un retroceso, yo siento que ha sido todo un avance y que me ha ayudado a ver las cosas con otra perspectiva, a conocer a mi ciudad de una forma muy diferente, a hacerla mía... mía, pero de verdad y convivir con mi gente valorando la suerte que es tener a quien te quiere cerca. Me ha enseñado a tratar con los recuerdos, a construir cimientos para afrontar todo lo que esté por venir. La distancia da respuestas, es cierto, pero también es cierto que es porque da muchas más preguntas. Cuando no hay distancia es cuando de verdad se hace vida, cuando hay realidad y cuando las cartas se ponen sobre la mesa.
Propósito nº3: no poner distancias.
Propósito nº4: todo se puede conseguir.
Supongo que hay recuerdos que siguen dando hambre y pinchazos en el estómago pero también hay presentes capaces de alimentar años sin llegar a ser recuerdos, solo siendo siempre presente. Y eso es lo que yo le pido al 2016, que me traiga mucho más presente como estoy teniendo estos últimos meses, porque me gusta, porque es real y porque la forma más bonita de vivir es viviendo de verdad.
Propósito nº5: seguir siendo real y serlo más aún.
Propósito nº6: seguir queriendo tanto y cuidando a los que me quieren.
A mí hoy me importa mucho más la buena compañía y no tanto el plan.
| y tenerle siempre a él. the love of my life. |
1 comentario:
Siempre me gusta leerte. Bueno en realidad es eso y que me gusta que sigan vivos los blogs cuando todo el mundo los abandona 8)
por un 2016 cumpliendo listas! Gros bisous
Publicar un comentario